ASÍS, SED DE PAZ

859
  • Italiano
  • English
pace

Aquella locomotora aún está corriendo. Son otros tiempos, pero sigue siendo el símbolo de un camino que prosigue aunque en las dificultades. Era el 24 de enero de 2002 cuando Juan Pablo II se fue en tren de Roma hasta Asís junto con los representantes de las Iglesias cristianas y de diferentes religiones mundiales. Cuatro meses antes ya hubo el trágico 11 de septiembre en Usa, con todas sus consecuencias. El entonces cardenal Ratzinger cuentó el evento ocurrido en la ciudad umbra escribiendo que no había estado “un autorepresentación de religiones que serían intercambiables entre ellas”. “No se trató de afirmar una igualdad de las religiones, que no existe – había añadido –. Asís fue más bien la expresión de un camino, de una investigación, del peregrinaje por la paz que es tal sólo si unida a la justizia”. Todo nació dieciséis años antes, en 1986, cuando el Papa polaco instituyó la histórica oración interreligiosa en la tierra de origen del “santo Pobrecito”.

Un largo camino que llega hasta hoy – treinta años después – con el Pontífice llegado del “final del mundo” a celebrar el “espíritu de Asís”. Una bofetada a quien cree que la lógica de la división y del agresión hecha por los muchos “señores de la guerra” hay que ser la ganadora. La edicción de 2016, titulada “Sed de paz – religiones y culturas en diálogo”, ya ha visto la presencia del filósofo Bauman, del presidente Sergio Mattarella y de su colega centrafricano Touadera. Muy numerosa la representancia de todas las confesiones: más de 450 los líderes religiosos, entre los cuales cristianos, musulmanes, hebreos, budistas, shinto, jainistas, zoroastristas, sij e hindú. Es récord también la participación de los musulmanes con 26 delegaciones chiítas y suníes.

A pesar del gran número de personas, estos tres dìas en Asís no son y nunca serán una “ensalada de experiencias religiosas”, como se ha apresurado a precisar monseñor Sorrentino. Para evitar cada riesgo de “sincretismo fundado en el relativismo”, de hecho, las diferentes comunidades de fe tienen momentos de oración separados, cada uno en un lugar distinto. Muy significatívas, además, fueron los testimonios de 6 premios Nobel por la paz: la católica de Irlanda del Norte Mairead Maguire; el presidente emérito polaco y líder de Solidarność Lech Walesa; el activista americana por los derechos humanos y directora de la campaña contra las minas terrestres Jody Williams; la líder de la Primavera árabe en Yemen, Tawakkul Karman; Hassine Abassi y Amer Meherzi, paladines de la democracia pluralista en Tunisía al dìa siguiente de la revolución de los jazmines.

Hoy el Papa encuentra el patriarca de Costantinopla, Bartolomeo, el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, el patriarca siro-ortodoxo de Antioquía, Efrem II y los vértices musulmanes y hebreos. Al centro de los debates hay la condición de un globo que no es muy diferente de lo de 1986. Si entonces estaba dividido por el Muro de Berlín y existía la guerra fría, hoy, en cambio, hay la “tercera guerra mundial a trozos”. El obispo de Roma, que por la tercera vez vuelve en la ciudad de su homónimo – el 4 de agosto pasado fue de peregrinaje a la Porciúncula de Santa María de los Ángeles por los 800 años del “Perdón de Asís” mientras el 4 de octubre de 2013 había participado a las celebraciones por San Francisco Patrón de Italia – muestra también en esta ocasión su atención hacia los más pobres. De hecho, en el refectorio del Sacro convento, consuma la comida con un grupo de 25 refugiados: 10 huéspedes de la Comunidad de San Egidio, 10 del “Cara” de Roma y 5 de Caritas de Asís.

Lo que los especialistas han rebautizado el G8 de las religiones, se conluye  a las 17.15, en plaza San Francisco. Al discurso del Papa sigue la lectura de un Llamamiento de paz entregado a los niños de varias Naciones. Por último otraos instantes memorables: un momento de silencio para las víctimas de las guerras, la firmación del Llamamiento, el encendido de dos candelabros y el intercambio de la paz. Después de muchos años el tren del diálogo no se ha parado auqnue muchos intentan hacerlo descarrilar. Depende de nosotros – y sobretodo de los responsables de las Naciones – no perder el enlace que lleva a un futúro de unanimidad entre los pueblos.

Avviso: le pubblicità che appaiono in pagina sono gestite automaticamente da Google. Pur avendo messo tutti i filtri necessari, potrebbe capitare di trovare qualche banner che desta perplessità. Nel caso, anche se non dipende dalla nostra volontà, ce ne scusiamo con i lettori.

No hay comentarios