Santos nombra al general Naranjo vicepresidente de Colombia Germán Vargas Lleras, actual número dos, renunciará para presentarse a las elecciones presidenciales de 2018

87

El presidente de Colombia Juan Manuel Santos ha anunciado la mañana del jueves que postulará al general Óscar Naranjo, exdirector de la Policía Nacional y negociador en el proceso de paz con las FARC, para ser el nuevo vicepresidente del país. Se espera que para principios de marzo, el actual número dos del Gobierno, Germán Vargas Lleras, anuncie su renuncia para presentar su candidatura a las elecciones presidenciales de 2018. “El general Naranjo es una persona que le ha servido a este país toda su vida, cuya lealtad está a toda prueba y se ha ganado el respeto de los colombianos y del mundo”, ha dicho el mandatario en una entrevista en Caracol Radio.

El general Naranjo (Bogotá, 1956), persona de máxima confianza del presidente, se incorpora al Ejecutivo al final de la legislatura. Tras 36 de servicio en la Policía Nacional, en los que ocupó altos cargos en la institución hasta ser nombrado en 2008 el Mejor Policía del mundo para la Asociación Internacional de Jefes de Policía, el general, ya retirado, recibió una llamada del presidente Santos para que se incorporara a la delegación del Gobierno que negoció los acuerdos de paz pactados con la guerrilla durante cuatro años en La Habana. “Es una persona que hizo un trabajo impecable como negociador plenipotenciario”, ha señalado el mandatario. En este tiempo, se sentó delante de los guerrilleros a los que dedicó parte de su carrera a perseguir y capturar. Su trabajo fue clave en la liberación de Íngrid Betancourt en la Operación Jaque y en los operativos en los que murieron los líderes más importantes de la guerrilla como el Mono Jojoy y Alfonso Cano. “No estoy nombrando a un vicepresidente para complacer a las FARC, estoy nombrado a un vicepresidente para que pueda culminar una labor de este Gobierno”, ha querido aclarar el presidente.

“En la lucha contra las bandas criminales, si hay alguien que haya sido efectivo en esa lucha ha sido él”, ha continuado elogiando Santos. El general Naranjo participó en el desmantelamiento de las principales organizaciones narcotraficantes de Colombia, con hitos como la muerte de Pablo Escobar o el final de los carteles de Medellín y Cali. “En el frente de la seguridad ciudadana ha sido tal vez de las personas más importantes en los últimos años. Él fue quien realmente redactó el Código de Policía que entra en vigencia la semana entrante”, ha apostillado el presidente.

Su trabajo en Colombia llamó la atención del entonces candidato presidencial mexicano Enrique Peña Nieto, responsable de que el general Naranjo se trasladara al México en 2012 para asesorar en temas de seguridad. Durante dos años, intentó desterrar el término “guerra” del discurso en la lucha contra el narco, repetido una y otra vez durante el sexenio del expresidente Felipe Calderón (2006-2012). “Instalar la palabra guerra en el marco de una política de seguridad es un error garrafal”, dijo Naranjo a EL PAÍS en septiembre de 2012,meses antes de la investidura de Peña Nieto. Fue en México donde el general recibió la propuesta de formar parte de la mesa de negociación de La Habana y donde apareció el primer rumor de su posible candidatura a la vicepresidencia. “Si el presidente llegase a ofrecerme ser parte de la fórmula presidencial, yo estaría dispuesto a aceptar ese llamamiento; si el presidente estima que debo estar simplemente en el proceso de paz, estaré en el proceso de paz”, aseguró en aquel momento en otra entrevista con EL PAÍS. Finalmente, ocupó el cargo de ministro consejero del Posconflicto.

Vargas Lleras, el último obstáculo de Santos

El general Naranjo, una vez que el Congreso apruebe su nombramiento, sustituirá a Germán Vargas Lleras. Hasta que en 2014 Santos lo eligiera como su segundo, Vargas Lleras, exsenador y jefe del partido Cambio Radical, había tenido un bajo perfil en la política colombiana. “Germán ha hecho una gran labor. La verdad es que la infraestructura de este país es otra y vamos a ver los frutos de eso en los próximos años”, ha dicho Santos con un cierto tono reconciliador.

La relación del actual vicepresidente con el mandatario colombiano se ha caracterizado por un tira y afloja constante, especialmente, en las medidas que han marcado los últimos años de la legislatura de Santos. Durante el proceso de paz mantuvo un incómodo silencio que rompió días antes de que se celebrara el plebiscito para refrendar los acuerdos el pasado 2 de octubre. En ese momento, aseguró tener serias dudas sobre la jurisdicción especial que juzgará a los actores del conflicto armado. Su pronunciamiento sirvió para que el Centro Democrático, el partido político de la oposición, insinuara que dejara su cargo y se uniera en la campaña del no. Tampoco fue bien recibida por el Ejecutivo su posición sobre la polémica reforma tributaria recientemente aprobada. “Soy miembro del Gobierno, pero a nosotros, a mí personalmente, nadie nos consultó lo que estaba pensando en materia de vivienda de interés social que, repito, simplemente acaba con ella en Colombia”, dijo entonces mientras invitaba a la movilización de protesta.

Sacado de “El País”

Avviso: le pubblicità che appaiono in pagina sono gestite automaticamente da Google. Pur avendo messo tutti i filtri necessari, potrebbe capitare di trovare qualche banner che desta perplessità. Nel caso, anche se non dipende dalla nostra volontà, ce ne scusiamo con i lettori.

No hay comentarios