SEXO, ASUNTOS DE FAMILIA

1448
  • Italiano
  • English
porn-ban

Cuando la policía filipina ha irrumpido, en un cuarto ha encontrado tres chicas de edad entre 7 y 11 años, nudas sobre la cama. Al otro lado del habitación había la madre de dos de las niñas – la tercera era la sobrina – y la hija mayor de 13 años, que estaba escribiendo en una tecla. Un feed webcam en la pantalla de la computadora ha monstrado la cara de tres hombres blancos conectados en el chat. Sólo es uno de los muchos casos que se refieren a un mundo aún somergido pero extremamente difundido: lo de los abusos sexuales de menores en internet, contado con un profundizado reportaje por The Guardian.

Un agente encubierta se había escurrido en un pueblo pobre dos semanas antes de la redada. Fingiendo ser un Japayuki, un término jerga para indicar una prostituta filipina que vive en Japón, había convencido un residente a presentarla a los niños, que han jugado con ella todos los días por las calles de grava. Luego causalmente salió la noticia sobre su “espectáculo”.

Y no era un caso aislado. Después de poco tiempo otra familia fue captada en la misma zona. Luego varios casos de transmisión en vivo de maltrato infantil se han encontrado en diferentes zonas de Filipinas. Según un informe de Naciones Unidas, hay decenas de miles de niños que se piensa que están metidos en un sector en rápida expansión; los abusos de los niños valen en la actualidad aproximadamente  mil millones de dólares.

La Virtual Global Taskforce, un asociación de fuerzas del orden internacionales e Interpol, ha dedicado el 2016 a la lucha contra la transmisión en vivo de maltrato infantil. Unicef está lista para lanzar una campaña para educar los jóvenes sobre los riesgos del mundo en línea, el proyecto #WeProtect. Es difícil calcular las dimensiones de un sector que incluye pequeños pagos anónimos, de 5 a 200 dólares, manejados sobretodo a nivel familiar y no por grandes organizaciones criminales. Esto hace aún más difícil la lucha. Los niños son explotados todo el día, en la mañana con la transmisión en vivo para europeos y americanos, y durante la jornada, para los que están en Australia. Según Det Supt, Paul Hopkins, jefe del equipo policial australiano en Manila que ha transcurrido los últimos dos años investigando el crimen. Ha descrito la dimensión del comercio como “monstruoso”.

El negocio casi siempre está  exento de condenas penales. En Filipinas, sólo hubo dos sentencias por este tipo de abuso, todos los otros casos todavía están pendientes. A diferencia de los precedentes formas de maltrato sexual infantil, no hay fotos en internet que la policía pueda controlar. En cambio, las conversaciones están en vivo y encriptada a través de Skype, y el pago se hace con transferencias bancarias anónimas.

A la base del contacto con el mundo de la pederastia siempre hay el dios dinero, y de otro lado la extrema pobreza. Algunas familias de hecho – ha surgido por los informes de la policía local – han empezado a hacer conectar en web sus propios hijos después de ver el cambio de nivel de vida de unos vecinos, que ya habían iniciado a hacer tratos a daño de los niños. “Ellos harán cualquier cosa para sus padres – ha dicho Lotta Sylwander, el representante de Unicef en Filipinas que está llevando a cabo una campaña para la seguridad en línea -. Necesitamos aumentar la conciencia y la supervisión sobre este problema, para que los padres y los demás comprendan que el maltrato infantil, de cualquier forma, no sólo son moralmente malos sino también extremamente nocivos para la salud y el desarrollo de los niños. Desgraciadamente, en este momento – ha concluido – la situación está peorando”. El drama es que los niños, crecidos desde temprana edad en este contexto, ven el abuso como normal. Una bofetada a la pureza, una ofensa a la civilización, una barbaridad escondida en una de las muchas olvidadas periferías del mundo.

Avviso: le pubblicità che appaiono in pagina sono gestite automaticamente da Google. Pur avendo messo tutti i filtri necessari, potrebbe capitare di trovare qualche banner che desta perplessità. Nel caso, anche se non dipende dalla nostra volontà, ce ne scusiamo con i lettori.

No hay comentarios

Dejar respuesta