EL CURA DE LAS PERIFERIAS DIGITALES Entrevista a don Fortunato Di Noto, fundador del asociación, en el Día mundial contra la violencia sobre los menores, la explotación y la pederastia

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Se celebra hoy, 5 de mayo, el octavo Día mundial para los niños víctimas de la violencia, de la explotación y de la pederastia. En Italia fue instituida en 2009, con la ley n. 41. Entre los promotores de la iniciativa legislativa, también don Fortunato Di Noto, fundador y presidente del asociación Meter – nacida en Sicilia, en Siracusa –, desde más de veinte años empeñado en la defensa de los niños de la violencia en cada forma y, en particular, la devastadora de la pederastia. Entre otras cosas fundador del “Teléfono Arco iris”, se ha especializado en la “caza” a los “orcos” de la red. Son más de 10 millones las víctimas de la pornografía infantil en Internet. Internet, el universo digital, el espacio sin espacio, el lugar sin tiempo, omnipresente, circular y difundido, es en realidad una periferia existencial y pastoral, que necesita de un atención educativa, civil, moral y religiosa toda personal, y es un agujero negro de la criminalidad. Lo explica bien, el sacerdote misionero, en el libro recién publicado: “Web Mission entre las periferias digitales”, editado por Passione Educativa. Hay “la necesidad de una misión en la red, a protección de niños y adolescentes”, para “evitar que las actuales generaciones se queden atrapadas en la Red”. Es necesario – dice el sacerdote –“habitar las periferias digitales”, para favorecer “el adquisición de un estilo de vida renovado, semejante a la manera de ser y al actitud de Jesús”, aprovechando todas sus oportunidades, sin ignorar los peligros de una real vida virtual”.

“La misericordia es capaz de activar una nueva manera de hablar y de dialogar”, escribe Papa Francisco en su Mensaje para el 50mo Día mundial para las Comunicaciones sociales (el próximo 8 de mayo), sobre el tema “Comunicación y misericordia: un encuentro fecundo”. Este libro, entonces, es una obra de misericordia en la era de la globalización informática. “La revolución digital ha marcado un profundo cambio, que pone unas preguntas: la evolución tecnológica puede influir sobre el desarrollo cognitivo, emotivo, relacional de los niños? En las redes sociales es posible encontrar a Jesús? Delante de los pecados y de las infracciones que pueblan las periferias digitales, Jesús que hubiera hecho?”, leemos en Prólogo. Esta pregunta es el elemento común, del libro y de nuestra entrevista a don Fortunato Di Noto, el valiente sacerdote a caballo entre el segundo y el tercer milenio.

Don Di Noto, cuáles son los datos de la pederastia en internet, cuántos son los casos de que se ha ocupado Meter?
“Los datos son inquietantes. Más de 10millones de menores atraídos en la red en el mundo, y Europa se pone al primer lugar. Cada día señalamos nuevos casos a las fuerzas del orden, como asociación Meter. A través de nuestro Centro de audiencia y de acogida, hemos acompañado cerca setenta menores, el año pasado, y ya cerca veinte desde el inicio de este año. Nuestra asociación ha señalado a las fuerzas del orden cerca 100mil sitios en diez años, y más de un millón entre fotos y vídeos. Una media de poco menos de 10mil por año. Aumentan las seducciones sobre los medios sociales. Hay luego el ‘agujero negro’ del deep web, los sitios no visibles sobre los motores de búsqueda. Muchas denuncias han llevado al cierre de sitios y detenciones. Pero son una pequeña gota en el mar. Este Día no sólo existe para un recuerdo, sino es una ocasión de verdadera y también de formación a la toma de conciencia, en los niños mismos, de sus derechos y de los peligros que pueden encontrar. El atención a estos problemas crece, pero hay todavía demasiada indiferencia, a la que también el presidente del Senato Pietro Grasso, en su Mensaje a nuestra asociación, ha llamado una verdadera emergencia social, una plaga”.

Internet ha abierto nuevos escenarios de violencia y perversión sobre los niños, por tanto. Cómo defenderse?
“El abusador de menores es un criminal extremamente refinado, desde el punto de vista tecnológico, y peligroso, que ya vive ‘en comunidad’. Busca, compra e intercambia en Internet material pornográfico infantil incluso en los primeros instantes de vida y en el estadio prenatal. Y los niños están dejados solos a manejar la ‘bomba atómica’ de la red. Son huérfanos, aunque tienen ambos los padres, con el ratón en la mano y delante de la pantalla táctil. Los adultos tienen una gran responsabilidad. El uso de las nuevas tecnologías hay que ser acompañado, según la edad. Muchos menores cambian su edad y así aumentan los riesgos de seducción, a través de falsos perfiles de coetáneos, por ejemplo. Y aprovechando de su curiosidad pueden también estar entrampados en conversaciones sexuales. Los peligros tienen que estar conocidos y enfrentados. Es un peligro global, que requiere un acción global, coordinada, de las fuerzas del orden y de los trabajadores sociales, y también de la Iglesia y de las otras instituciones religiosas”.

Cuál es la situación de las leyes?
“El alerta está roja. Las leyes nacionales existen, aunque muchas no se aplican. Necesitan, en cambio, acciones internacionales globales, protocolos que se conviertan en iniciativas concretas. Los peligros son mundiales y serios, y por tanto, necesitamos de acciones globales y coordinadas. La criminalidad informática es un fenómeno extremadamente preocupante, sobretodo cuando están implicados los niños”.

Su libro, “Web Mission entre las periferias digitales”, es una pastoral de la red “bajo el signo de la misericordia”. En qué consiste?
“Soy un internauta experto. Aprendí a navegar en la red hasta su nacimiento, en 1989. La red es tierra de misión, la periferia digital, donde hay muchos náufragos de la vida, navegantes sin ruta, en búsqueda de si mismos, perdidos en el flujo de informaciones y de interlocutores sin cara o con la máscara. Al comienzo fui identificado como “el hombre con la cruz”. En Internet hay el hombre en búsqueda de Dios, necesitado de amor. Y Dios vive en Internet antes que existiera materialmente. Es un don al hombre que por naturaleza es un buscador de conocimiento y de amor. Los testigos en la Red pueden mostrar a los navegantes el amor misericordioso de Dios”.

Internet es la nueva tierra de misión, por lo tanto, el “nuevo mundo” de civilizar, verdadero, concreto, para nada “virtual”?
“En la etimología, virtual significa crecer en la virtud. En el virtual, hay lo bueno y lo malo. Y en la red lo malo es real, y es exponencial. Se manifiestan las cosas más atroces, como pederastia degradante, pornografía infantil, satanismo y violencias, estafas, engaños, frecuentemente detrás de falsas y oscuras identidades. La red ha amplificado el mal del mundo. En el libro cuento cómo hay que ‘habitar’ este lugar, contestando a la pregunta principal: Jesús, en la era digital, cómo hubiera hecho? Sin embargo vivir en el mundo real, diario, “cara a cara” con las personas y con su propias responsabilidades, con su propias elecciones de vida, es importante”.

Jesús, en la era digital, cómo hubiera hecho?
“Hubiera sido Quien que era y que es, también en la red. Hubiera comunicado el Amor. Cómo hubiera utilizado Internet o un Celular? No para traicionar, para engañar, para usar el otro, sino para servir su bien, siendo totalmente Palabra, mostrándose para Quien que es. Este es el mensaje fundamental de cristianismo para el humanismo digital: ser completamente y auténticamente si mismos. Testimoniar el kerigma, el misterio de la muerte y resurrección de Jesús Cristo. Esta es la misión pastoral. No obstante, hay sacerdotes que no se mueven en la red en esta dirección, algunos se pierden en inútiles especulaciones. Hay que dialogar con todos, pero testimoniando la “buena noticia” del hijo de Dios. Le cuento un anécdota personal mía. A siete años, cuando aprendí a leer, recibí un Evangelio con portada roja, que siempre tenía conmigo. Mi padre spiritual me decía: ‘Si quieres ser un buen cristiano, lee el Evangelio cada día’. Para crecer en virtud y vivir bien en Internet hay que leer el Evangelio cada día”.

Cómo se puede transmitir la pasión para el Evangelio en la red, donde se utiliza un lenguaje esencial y rápido, que se queda principalmente en superficie?
“El ‘tuitear’ de la red, el uso de un lenguaje conciso y rápido puede ser útil, sobretodo para llegar pronto al corazón y dar ayuda a quien tiene necesidad de curar sus heridas. Sin embargo la Palabra de Dios es sabiduría. La fe no es un eslogan, aunque en algunos casos recurrir al lenguaje del eslogan puede ser útil. Se puede utilizar Internet también para difundir el comentario al Evangelio, estudios e investigaciones de teología. La lectio divina se desarrolla en la sabiduría y vive ‘codo con codo’, ‘cara a cara’, ‘mano a mano’”.

“El amor, por su naturaleza, es comunicación, conduce a abrirse y a no aislarse”, escribe el Papa en el Mensaje para el Día mundial de las Comunicaciones sociales 2016. Pero la comunicación, el intercambio de idéas, sentimientos, emociones, imágenes puede ser en vez enemiga del amor, para si mismos, para los demás y para Dios?
“La verdadera comunicación es verdad y amor. Todo depiende de como se nos plantea frente a la verdad, como se vive el amor. Si es un servir el otro, el bien del otro, hasta morir para que él viva para siempre, como hizo Jesús Cristo, entonces, hace crecer y ayuda a curar las heridas del pecado. El amor tiene que ser comunicado y vivido con los demás, en una verdadera comunidad y en comunión. De lo contrario, la comunicación está vaciada por el anti-amor”.

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