ARMARSE EN LAS REDES SOCIALES

728
  • Italiano
  • English
SOCIAL NETWORK

Se llama ecommerce y es la nueva frontera de la economía. Están suficientes una tarjeta de crédito (o una cuenta Paypal), unos clic y ya está. En la red se puede comprar qualquier cosa, desde la ropa hasta electrodomésticos, desde los objetos para coleccionistas hasta los alimentos. No hay un producto que hoy no esté puesto en ofrenda en la red. También los ilegales. Vídeos e imágenes prohibidas, drogas y aún armas se pueden ordenar fácilmente.

Es suficiente conocer loscanales adecuados, saberse mover, dirigirse a vendedores que trabajan en estrecho anonimato, escondidos entre las pliegues de un mundo virtual siempre más caótico, que ya afecta también a las redes sociales. Según una investigación de “Small Arms Survey” y de ”Armament research Services” (Ares) las nuevas plataformas de comunicación (Facebook, Instagram, Telegram y Whatsapp) se han convertido, por ejemplo, en el mercado principal en que las milicias activas en Libia compran su armamentos. Una bofetada a la seguridad. Los comercios se realizan en grupos cerrados, lejos de miradas indiscretas y de los controles de la policía internacional.

En general, la compra de armas en el País de Norte de África, por grupos o individuos, ha tenido un incremento. En base al informe, en el último año han sido rastreadas 1.346 compraventas ilícitas. Una gran parte de esas  se ha realizado en línea y ha interesado no sólo armas pequeñas, sino también ametralladoras pesadas, lanzacohetes, lanzagranadas, armas antitanque y sistemas “suaves” de defensa aérea (Manpads). Una santabárbara en toda regla. Buena parte de las compras por Internet de armamentos está hecho por milicias y otros grupos armados libios, los cuales utilizan los medios sociales también para colocar armas que, por varios motivos, no pueden tener o usar. En general, según el estudio, todo el mercado nigro, además de lo en línea, ha crecido de manera exponencial en Libia desde la caída del coronel Muammar Gheddafi en 2011.

La difusión del web ha enormemente favorecido il fenómeno, tanto que sea Facebook sea Instagram han intentado ponerse a cubierto, duplicando los esfuerzos para trazar y borrar de su plataformas las comunicaciones para la compraventa entre privados. “Quitamos este tipo de contenidos – han explicado los responsables de la sociedad fundada por Mark Zuckerberg a la Cnn – apenas nos damos cuenta y fomentamos los usuarios a usar el enlace para las notificaciones, para poder controlar los contenidos rapidamente”. El estudio de las dos Ong ha señalado por fin que el fenómeno, estudiado en detalle para el caso libio, se refiere en realidad a muchos otros Países en que hay ahora un conflicto o en que está fuerte la presencia de grupos armados como Iraq, Yemen o Egipto.

El problema no incluye, sin embargo, sólo los escenarios de guerra internacionales. En octubre 2013 a la pregunta “Donde llevaste el arma?” un quinceañero de Kentucky surprendido con una pistola en la escuela contestó “en Facebook”. La noticia, reportada por Venture Beat, creó muchos quebraderos a la empresa de Silicon Valley. El portal, de hecho, individuó, citándolas, docenas de páginas temáticas creadas por los usuarios de la red social más difundido en el mundo. Un reportero del portal, fingiéndose un cliente interesado, consiguió a comprar una semiautomática en el tiempo record de 15 minutos. “Puedes comprar automáticas sin licencia, pistolas con la matriz erosionada y otras armas contra la ley de tu Estado – escribía Venture Beat -. Si tienes menos de 18 años puedes comprar una pistola, aunque esto sea prohibido por las normativas federales”.

“Cierto estamos conscientes de que los medios sociales están utilizados  para vender armas de fuego, y cuando recibimos informaciones, tanto a través de informadores confidenciales como a través de otros medios, las tomamos en serio e investigamos” había dicho Helen Dunkel del Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives. El problema es que en la red los ladrones, frecuentemente, corren más de las guardas.

Avviso: le pubblicità che appaiono in pagina sono gestite automaticamente da Google. Pur avendo messo tutti i filtri necessari, potrebbe capitare di trovare qualche banner che desta perplessità. Nel caso, anche se non dipende dalla nostra volontà, ce ne scusiamo con i lettori.

No hay comentarios