EL SIMULADOR DE LA MUERTE

2031
  • Italiano
  • English
muerte

Justo en el día de la fiesta de los muertos, el Qingming Jie, en Shangai ha sido inaugurado un simulador de muerte. Un “proyecto” creado para satisfacer la macabra curiosidad de quien quiere descubrir lo que se siente al momento del deceso, la siguiente cremación y, por último en el “renacimiento”.
Xinlai, así se llama el dispositivo, es la traducción desde el chino del término sánscrito Samadhi, es decir éxtasis divina, un estado de beatitud que se alcanza con la meditación. A su interior es posible “sentir” por adelantado la experiencia de la muerte, de la cremación y del renacimiento. Aunque la intención parece ser muy noble – su inventor se propone de hecho como objetivo lo de hacer apreciar aún más la vida – el risultado final es más bien alquanto inquietante y macabro.

Participar al experimento cuesta 444 yuan (más o menos 60 euros). El percurso dura cerca dos horas y está propuesto como un juego de rol. A los participantes se hace un test con preguntas sobre vida o muerte. Quien ha dado la respuesta peor – según el grupo- será “matado”. Pero por turno sufrirán la misma suerte. A ese punto hacen acostar el “muerto” – que pero está vivo – en una caja transparente donde se quedará, totalmente a la oscuridad y aislado, donde sólo escuchará el latido de su corazón, luego gracias al ayuda de una cinta transportadora será acercado lentamente a lo que es el cuarto de cremación. En este túnel, hecho de pantallas, se proyectarán imágenes de llamas muy altyas que rodearán todo el cuerpo. Además al interior del ducto serán disparados fuertes chorros de aire caliente que contribuirán a dar la sensación que el cuerpo está quemando. Pero en realidad la temperatura sube sólo hasta 40 grados. Pero el camino no termina aquí. En efecto, después de haber pasado por llamas y aire caliente, te catapultan en una especie de “barriga” llena de bolitas de poliestireno. A ese punto hay que “luchar para volver a vivir”: remengándose y pateando mientras se está sumergidos en las bolas de plástica, hay que encontrar la salida. para hacerlo será necesario pasar por un ducto estrecho – que quiere recordar una especie de útero virtual – hasta llegar en un cuarto muy iluminado por luces blancas amueblado con blandas almohadas, en el que será posible, después de haber “renacido”, restablecerse de las “fatigas” de la muerte y de la cremación.

Para crear Xinlai han ocurrido cerca cuatro años y ha sido desarrollado por Ding Rui. Su fin es lo de poner las personas en contacto con su propia muerte, una experiencia que, aunque virtual pero realística, tendría que dar las ocasiones para meditar sobre el valor de la vida. Algunos participantes al test luego han declarado que la experiencia de la muerte virtual ha tenido unas repercusiones sobre su planteamiento a la vida. Pero es de verdad necesario perder la vida, ser cremados, aunque para ficción, para poder apreciar lo que ya está en nuestra posesión? Una bofetada a quien para venir necesita morir.

Traducción editada por Emanuela Piluso

Avviso: le pubblicità che appaiono in pagina sono gestite automaticamente da Google. Pur avendo messo tutti i filtri necessari, potrebbe capitare di trovare qualche banner che desta perplessità. Nel caso, anche se non dipende dalla nostra volontà, ce ne scusiamo con i lettori.

No hay comentarios