BERGOGLIO A LOS NIÑOS DEL HOSPITAL: “LO IMPORTANTE ES SER AMADO “

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Continúa la visita apostólica de Papa Francisco en México, la séptima visita pastoral de un Pontífice en el Estado de América Central. Dos alas de multitudes entusiastas, decenas de miles de personas, aclamando a Bergoglio a su paso en el papamóvil a lo largo de la carretera que desde la Nunciatura de la Ciudad de México le llevaron al campamento militar donde, en helicóptero, partió a Ecatepec, la ciudad satélite de la capital . Banderas blancas y amarillas, los colores del Vaticano, saludando al paso del Pontífice que bendice a los fieles desde arriba.

Durante el camino, Francisco hizo detener el coche y se bajó para saludar a un grupo de monjas de clausura, a un lado de la calle, que le han hecho un regalo con un ramo de flores. Francisco permaneció durante unos minutos con las hermanas, sonriendo cálidamente, intercambiando con ellas palabras de saludo y despidiendose con la bendición, antes de reanudar su viaje en el jeep descubierto.

Ecatepec, está a unos 30 km de distancia de la Ciudad de México. La Misa se celebró en el Centro de Estudios, capaz de albergar hasta unas 400 mil personas. Con más de un millón y 700 mil habitantes, es un barrio donde la mayoría de los habitantes son transeúntes en la Ciudad de México, cuya metropolitana fue prolongada hasta Ecatepec. Sede de la diócesis, fue elegida como parada en el itinerario papal porque nunca antes había sido visitada por los Pontífices en los viajes anteriores. Es una inmensa área marcada por la marginalidad urbana, y es considerada la tierra de la “Santa Muerte”. Representa de hecho el bastión de la secta de los señores de los narcos, que venera la imagen de la muerte en las características de un esqueleto coronado y vestido de seda con una guadaña en la mano. Los devotos, de hecho, muy extendidos en el mundo del crimen, hacen ofrendas de todo tipo: flores, dinero, tequila, cerveza, cigarrillos.

La Iglesia la considera “una degeneración de la religión, una blasfemia.” De acuerdo con estimaciones recientes, en América (desde la Patagonia a Canadá) la secta cuenta con alrededor de 12 millones de seguidores. En los últimos años, siempre en México, que se han construido alrededor de 10 mil altares, en las calles como también en los negocios. La secta se ha fortalecido como resultado de la espiral de violencia en la que cayó México después del 2006. Juntos con la Santa Muerte a menudo también es adorado Jesús Malverde, considerado el “santo de los narcos”, un bandido “generoso”, tal vez que nunca existió, pero conocido desde California a Colombia desde el 1870.

Para la homilía Bergoglio, inspirado en las lecturas de la liturgia diaria, el Evangelio de las tentaciones. La Cuaresma es un tiempo “en el que la Iglesia nos invita a prepararnos para celebrar la gran fiesta de la Pascua. Tiempo especial para recordar el regalo de nuestro Bautismo, cuando nos hicieron hijos de Dios “. Pero también es un buen momento “para recuperar la alegría y la esperanza que nos da el sentirnos hijos amados por el Padre”, un Dios que “nos espera para quitarnos los mantos de nuestro fatiga, del apatía, de la desconfianza y vestirnos de nuevo con la dignidad que sólo un verdadero padre y una verdad madre puede dar por sus hijos, los obispos que nacen de la ternura y del amor “.

En cada cristiano “vive aquel sueño de Dios que en cada Pascua, en cada Eucaristía volvemos a celebrar: somos hijos de Dios. En este tiempo, el cristiano debe “abrir los ojos de frente a las muchas injusticias que amenazan directamente el sueño y el proyecto de Dios. Es hora de desenmascarar aquellas tres formas principales de la tentación que rompen, dividen la imagen que Dios ha querido plasmar. ” Las tres tentaciones de Cristo son las mismas que degradan al cristiano: riqueza, vanidad y orgullo. Cada cristiano hace frente diariamente con estas debilidades. Por lo tanto, Bergoglio pregunta: “¿hasta qué punto somos conscientes de estas tentaciones en nuestra persona, en nosotros mismos? ¿Hasta que punto nos hemos acostumbrado a un estilo de vida que piensa que en la riqueza, en la vanidad y en el orgullo estan las fuentes y las fuerzas de la vida? ”

Los cristianos han elegido de seguir a Jesús y no al demonio. Francisco reconoce que es una tarea difícil: “Sabemos lo que significa dejarse seducir por el dinero, por la fama y por el poder. Por lo mismo la Iglesia nos dona este tiempo, nos invita a la conversión con una sola certeza: Él nos está esperando y quiere sanar nuestros corazones de todo lo que lo degrada, tras la degradación o degradandose. Y el Dios tiene un nombre: misericordia. Su nombre es nuestra riqueza “.

Después de la Misa, después del agradecimiento del Obispo, S. E. Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, y antes de la bendición final, el Santo Padre Francisco guía la oración del Ángelus. “Moisés hace al pueblo una recomendación. Durante el tiempo de la cosecha, en el momento de la abundancia, en el momento de los primeros frutos no te olvides de tus orígenes”. Con estas palabras, el Pontífice comenzó su discurso antes del Ángelus. “La acción de gracias nace y crece en una persona y en un pueblo que sea capaz de tener memoria. Tiene sus raíces en el pasado, que entre luz y sombra han creado el presente. En el momento en que podemos dar gracias a Dios porque la tierra ha dado sus frutos, y así podemos producir el pan, Moisés invita a su pueblo a ser conscientes enumerando las difíciles circunstancias por las que ha tenido que pasar “.

También nosotros tenemos que seguir rindiendo homenaje al Señor porque nos dona “la oportunidad de estar juntos en la presentación del Buen Padre las primicias de nuestros hijos y nietos, de nuestros sueños y proyectos. Los primeros frutos de nuestras culturas, de nuestras lenguas y tradiciones “. El pensamiento de Francisco se dirigió de inmediato a los presentes: “¿Cuánto habéis tenido que caminar para hacer de este día una fiesta, una acción de gracia! Cuanto han tenido que caminar otros que no han podido venir, pero gracias a ellos nosotros hemos sido capaces de avanzar “.

Como pueblo se necesita recordar: “Queremos ver a nuestros hijos sabiendo que van a heredar no sólo una tierra, un idioma, una cultura y una tradición, sino que también van a heredar el fruto vivo de la fe que recuerda el paso seguro de Dios para esta tierra. La seguridad de su cercanía y solidaridad. Una certeza que nos ayuda a levantar la cabeza y esperar con ansia el amanecer “.

A continuación, una llamada a todos los mexicanos: “Quiero invitarlos de nuevo para permanecer en la vanguardia, a ser ingeniosos en todas las iniciativas que pueden ayudar a hacer de esta tierra bendita Méxicana una tierra de oportunidades. Donde no exista la necesidad de emigrar para soñar; donde no exista la necesidad de ser explotados para trabajar; donde no exista la necesidad de hacer de la desesperación y de la pobreza de muchos el oportunismo de pocos. Una tierra que no deba llorar hombres y mujeres, jóvenes y niños que terminan destruidos en manos de los traficantes de la muerte “.

Francisco por la tarde visita al hospital pediátrico “Federico Gómez” de la Ciudad de México. Dio la bienvenida a la “Primera Dama”, del Ministro de la Salud y del Director del hospital que – a la presencia de la Junta de los benefactores de la estructura – fue acompañado al auditorio “Jesús Kumate”, donde se reunieron algunos pacientes con los padres y el personal médico y paramédico del hospital. A su llegada saludó a todos los niños presentes, regalandoles un rosario. Tantas las emociones de los pequeños pacientes: Francisco se inclina sobre los enfermos, les aprieta sus manos, los abraza.

A los niños relata un episodio del Evangelio que hace referencia a la infancia de Jesús: “Él era muy pequeño, como algunos de ustedes. Un día sus padres, José y María, lo llevaron al Templo para presentarlo a Dios. Y así se encontraron con un anciano llamado Simeón, que cuando lo ve, muy decidido y con mucha alegría y gratitud -. Continuó el Papa -, se lo lleva en sus brazos y comienza a bendecir a Dios. Ver al niño Jesús provocó en él dos cosas:. un sentido de gratitud y el deseo de bendecir. Simeón es el abuelo que nos enseña estas dos actitudes básicas: aquella de agradecer y de bendecir “.

Para su edad, Bergoglio dice de sentirse “muy cercano de estas enseñanzas de Simeón. Por un lado, a través de aquella puerta y observando vuestros ojos, vuestras sonrisas, vuestras caras lo ha conducido al deseo de dar gracias. Gracias por el afecto que tenéis al acogerme; gracias porque veo el cariño con el que están siendo atendidos y acompañados. Gracias por el esfuerzo que muchos están haciendo al hacer todo lo posible para que podáis recuperaos pronto. Es tan importante el sentirse atendidos y acompañados, sentirse amado y saber que estáis buscando la mejor manera para curarse; a todas estas personas les digo: gracias “.

Pero no sólo eso: “Al mismo tiempo, deseo bendecirlos. Quiero pedirle a Dios que os bendiga, acompañais a vosotros y a vuestras familias, todas las personas que trabajan en esta casa y hacen de manera de que esas sonrisas continuen creciendo a diario. Para todas estas personas que no sólo con las medicinas, sino con la afecto terapia ayudan a que este tiempo sea vivido con más alegría “.

El Pontífice recuerda un incidente que involucró al indio al cual le apareció la Virgen de Guadalupe: “¿Conoceis a Juan Diego? Cuando el tío del pequeño Juan estaba enfermo, el estaba muy preocupado y angustiado. En ese momento, le aparece la Virgen y le dice: ‘Que no se turbe tu corazón y que nada te inquietes.No estoy aquí yo, que soy tu Madre?’. Tenemos a nuestra Madre: pidamoles de que nos ofrezca a su Hijo Jesús. Cerremos los ojos y preguntemoles lo que nuestros corazones desean”.Después, como un abuelo con los nietos, juntos recitaron el Ave María.

Francisco abraza a los pequeños enfermos. Muchos le piden bendiciones para sus familias, algunos le ofrecen sus dibujos, otros lo abrazan. La ofrenda floral que los pacientes le hicieron al Pontífice, el Papa ofrece a los pies de una estatua de San Francisco de Asís, que se encuentra en el patio del hospital. Muchas son las personas se acercan a él para hablarle o tomarse una foto con él: con los más jovenes no faltaron los selfies. Bergoglio hace hincapié en la importancia de la “terapia de afecto”, es decir, la cura a traves de los sentimientos, la ternura y el amor que cada médico y asistente deben practicar en confrontación con los enfermos. Una niña cantó a capella el Ave María de Schubert: Francisco se conmueve, la Primera Dama no logra contener las lágrimas. A un niño de la medicina en gotas, y a otro enseña el rosario. Tocan las campanas situadas en el centro de recreación de la estructura.

Francisco regreso a la Nunciatura Apostólica de la Ciudad de México, donde, con un programa extra, se reunió un grupo de jesuitas.

Traducción a cargo de Adriana Montiel

 

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