Compras online, cuidado con las estafas

196
  • Italiano
  • English
auriemma

En esta temporada de fiestas, cuando gracias a las costumbre de los regalos queremos demostrar nuestro afecto hacia las personas que son queridas para nosotros, se puede verificar, en las Oficinas de la Policía y en las Fiscalías, una oleada de denuncias por fraude a través de Internet. Las oportunidades de ahorro que nos ofrece el comercio electrónico, estimulan las compras, conectando personas que de otra manera no se encontrarían.

La oportunidad económica es también una secuela de la posibilidad de vender y comprar bienes que no usamos más, terminando con un mecanismo de consumo basado en la destrucción de los bienes que no se usan más en lugar de la posibilidad de reciclar los mismos bienes. Ofertas y oportunidades que hay que aprovechar con precaución.

De hecho a menudo, detrás de las ofertas ventajosas se esconden falsas propuestas de quienes, aprovechandose de la ingenuidad de otros, presenta una “oferta que no se puede perder” que, más adelante, resultará ser fraudulenta.

De hecho, de frente a un pago anticipado, a menudo a través de depositos, incluso de grandes sumas, no habrá ninguna entrega de mercancías, los números de teléfono que se han utilizado para contactar al presunto vendedor están desactivados, los documentos aportados por estos son falsos.

Y acerca de este problema, todos tenemos que reflexionar: preguntarse el como es posible que el uso de la herramienta informática, a pesar de todas las advertencias que aparecen en los sitios especializados de pagar sólo en efectivo o simultáneamente o incluso después de la entrega del bien comprado, cada mecanismo de protección que, de otro modo y en cuanto se siguen diferentes modos en las compras- ventas, es claramente presente: nunca, de hecho, en el medio de una calle entregaremos un cheque firmado por nosotros a un sujeto nunca visto que nos promete una futura entrega de un bien que nunca verificamos si la misma existía o que haya sido controlado.

Existen inhibiciones, en la gestión de nuestro dinero, que se relacionan, yo diría consecuentes, que al respeto tenemos hacia esto, como resultado de nuestro trabajo: no es para nada inmoral que todo lo que honestamente se ha sido ganado sea usado para nuestras necesidades, incluso para las distracciones. Estos frenos parecen ceder de frente a un medio informatico, como si esto garantizará la credibilidad de aquellos que están de la otra parte de la pantalla, como si, compartiendo un medio informatico, se comparte la confianza mutua.

El despertarse de esta ilusión es, a menudo, demasiado traumática: por este motivo muchas personas que se quejan de haber sido engañados. Y de estafa se trata ya que, para poder hacerse una hipótesis técnica como aquella de una estafa, no puede hacerse referencia a la ingenuidad de aquellos que han sido engañados.

De ahí las quejas, los registros de las personas que conceden una variedad de datos todos para ser controlados por la policía, desde los números de teléfono cuyos usuarios sólo se remontan a personas que permanecen desconocidas ya que han utilizado documentos falsificados – y sobre este argumento se debería abrir una discusión sobre las diferentes formas de control, al menos aquellas superficiales que se requiere para obtener una línea móvil -, de las cuentas corrientes conectadas a personas que no sabían nada acerca de la “clonación” de la propia  identidad, a lugares de residencia en calles inexistentes.

Un gran trabajo investigativo, como dicho por la estafa es teóricamente concebible, y por lo tanto las investigaciones necesarias, que a menudo no pueden llegar a un cierto punto en un mar donde los estafadores parecieran vivir tranquilamente y  a su vez aumentar, escapando de la red de la justicia que es capaz de identificar solo una parte de ellos. Un daño, por lo tanto, al sistema de seguridad y de justicia, que bien podría ser evitado sólo con una normal y sabia diligencia, con la cautela que normalmente usamos en nuestra vida diaria.

Pero la reflexión puede ir mucho más allá: el aspecto económico es importante, pero el problema es mucho más grave si aceptamos sin crítica y sin las precauciones necesarias como el sistema de medios de comunicación, y no sólo aquel informatico, nos ofrece. Ciertamente las nuevas herramientas informaticas,  cada día más, nos ofrecen nuevas oportunidades para el diálogo, de conocimiento, de la difusión de ideas y, a través de este tipo de sistemas, el progreso encuentra nuevos espacios y todos nosotros podemos aprovechar muchas oportunidades.

Sin embargo, tenemos que recordar que la capacidad para la reflexión y la crítica está a la cabecera de toda nuestra evaluación y que no debemos dar la posibilidad a ninguno nunca de evitar que se pueda llegar a evitar una evaluación libre de nuestras elecciones.

Paolo Auriemma – Fiscal

Traducción a cargo de Adriana Montiel

Avviso: le pubblicità che appaiono in pagina sono gestite automaticamente da Google. Pur avendo messo tutti i filtri necessari, potrebbe capitare di trovare qualche banner che desta perplessità. Nel caso, anche se non dipende dalla nostra volontà, ce ne scusiamo con i lettori.

No hay comentarios

Dejar respuesta