DAESH: “EXTERMINAR A LOS DISCAPACITADOS”

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isis disabili

“Exterminar los down y personas con discapacidad.” No, no es la escena de un documental sobre los campos de concentración nazi. No es la historia de un horror que creíamos erróneamente, haber dejado atrás. Pero la fatwa que en estos días se lanzaría en Mosul, capital iraquí del Isis, la misma ciudad donde hace casi dos años, aparecieron la “N” de Nassarah para marcar las puertas de los cristianos. Preludio de una masacre de la cual pocos han hablado. Ahora en terminar en la mira del Daesh, serían los recién nacidos afectados por el síndrome de Down “o los que sufren de defectos geneticos o discapacidad física.” Los más débiles, en definitiva, todavía considerados “inútiles”, una “carga para la sociedad” y por lo tanto, indignos de vivir. Una bofetada a la humanidad. Un regreso al monte Taigeto, donde se dice que los espartanos abandonan a los inválidos, incapaces a la vida militar.

No eran suficientes las decapitaciones, las violaciones, la quema de las supuestas brujas, las crucifixiones y la limpieza étnica. En el libro de las numerosas atrocidades del Isis, se agrega otro capítulo. La noticia, por ahora, no ha tenido confirmación oficial. Pero el sitio que ha hablado de ello, “Mosul Aye”, está liderado por activistas suní de la gobernación del Nínive, cuya capital es Mosul, precisamente. Los cuales afirman que bajo indicaciones del responsable de Shariya del Isis en la ciudad, el saudita Abu Said al Jazrawi, la organización tendría ” 38 recién nacidos entre una semana y tres meses de edad, todos afectados por malformación genética”. La mayoría de las víctimas serían “eliminados mediante la administración de dosis letales o por estrangulamiento”. La orden, entre otras cosas, no se habría impartido públicamente, pero a través del pasa palabra entre los miembros y los simpatizantes.

Para sensibilizar la opinión pública internacional “Mosul Aye” lanzó la hashtag #IAmDisabledTheCaliphWillKillMe (“Soy discapacitado el Califa quiere matarme”), en donde se explica que “la mayoría de los niños asesinados eran hijos de combatientes extranjeros que se habían casado con mujeres iraquí, sirianas y asiaticas. ” Según el sitio, la fatwa, ha encontrado aplicación también en otras zonas controladas por los hombres de Al Baghdadi en caballo entre Siria e Irak. Pero no es la primera vez que los menores discapacitados terminan en la mira de Daesh. En febrero, el Comité de la ONU para los Derechos de la Infancia había denunciado su uso para atentados suicidas o como escudos humanos. Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, el pasado marzo, en Deir Ezzor, en Siria, el Isis disparo a un discapacitado mental y lo dejó morir desangrado en la calle, prohíbiendo a los transeúntes de ayudarlo. Como parte de su propaganda, al inico del año el Califato ha lanzado un video con dos hermanos sordos “empleados” como policías en las calles de Mosul. En el lenguaje de señales, los dos explicaban de vivir bien bajo las banderas de  Yihad y de querer luchar por su causa.

No hay límite, de hecho, a la barbarie en los territorios conquistados por el Daesh. Desde el Irak a Siria, el guión es siempre el mismo. Ayer, dos civiles extranjeros fueron ejecutados en Sirte, la ciudad natal de Muammar Gheddafi en Trípoli que los yihadistas controlan desde finales de febrero. Una de las víctimas era una mujer marroquí condenada a muerte por “brujería y magia negra” y decapitada en la plaza pública. La otra era una palestina, quien terminó herida por balas como espía. Durante el trayecto de la misma ceremonia macabra también fue amputada la mano de un hombre de la localidad, declarado culpable de robo, que se aplicó la sharia, o ley islámica, en su forma más rígida. La Religión utilizada como un instrumento de muerte. El hombre catapultado en un nuevo Medioevo.

Traducción a cargo de Adriana Montiel

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