CLIMA, ULTIMÁTUM A LA TIERRA

217
  • Italiano
  • English
clima terra

“Una catástrofe”. Papa Francisco, durante la visita apostólica en África, que no escatimó con las palabras para describir el escenario en el que el mundo se proyectará si los “intereses privados” prevalecen sobre las necesidades globales, haciendo de este modo fallar el Cop21 de París. Está en juego el futuro de la Tierra, un planeta que la Providencia nos ha donado, para hacer de él, nuestra “casa común”. Un tema de actualidad por la polémica proyección de “Fiat Lux” en la fachada de San Pedro, en ocasión de la apertura del Jubileo.

Vastos océanos y cordilleras nevadas, especies animales y vegetales que a lo largo de los siglos se fueron adaptando a los diferentes hábitats, cambiando de morfología y hábitos. Belleza y majestuosidad que, a lo largo de los milenios, se han mantenido intactas gracias a un frágil equilibrio. Al igual que la acelerada carrera al progreso de este último siglo, que está en peligro. Observemos las nubes tóxicas en Beijing, la inmensa isla de basura tirada en el Pacífico, los vertederos ilegales ocultos bajo tierra y entendemos hasta dónde pueda llegar la locura destructiva del hombre. Único entre los seres vivientes en dañar el ecosistema a su voluntad, en vez de utilizarlo sabiamente para el bien de todos. Una bofetada a la Creación.

Para remediar los errores y horrores cometidos en París, se está haciendo una carrera contra el tiempo. Pero el proyecto de acuerdo, elaborado en las últimas horas, deja abierta la cuestión más importante: el calentamiento global. Un gap que, de confirmarse en el momento de la firma, transformaría el Cop21 en un agujero gigante en el agua y reduciría la posibilidad de no pasar más allá del punto de no retorno. A separarnos del fin del mundo, tal como lo conocemos, es un crecimiento casi infinitesimal de la temperatura antes finales del siglo: 1 o 2 grados. Permanecer por debajo de este umbral, según los científicos, es crucial para aquellos países más vulnerables al cambio climático. Para delinear los dos escenarios fue el team internacional de expertos del Climate Analytics, según la cual, en términos generales, de grado y medio los impactos devastadores se comprometen, especialmente en las regiones tropicales y subtropicales. Para mantener las temperaturas por debajo de este valor, a su vez, servirían mayores esfuerzos por los Estados desarrollados y emergentes. Los mismos que tendrían que asignar los recursos – otro problema de resolver – para ayudar a las zonas más vulnerables y pobres de la Tierra para poner en marcha medidas para mitigar y adaptarse al cambio climático.

La red de los interesados en juego, los investigadores del Climate Analytics han tratado de aclarar sobre las diferencias entre 1,5 y 2 grados. Explicando que las ondas de calor, por ejemplo, durarían no un mes, sino un mes y medio a nivel mundial, y no dos, sino tres meses en la face tropical. Entre 1,5 y 2 grados, explicaron, está el pasaje “de los eventos que se encuentran en el límite de la variabilidad natural en un nuevo régimen climático.” Un poco como en nuestro cuerpo, pasar de 36 ° a 37 ° es un síntoma de una enfermedad en curso. También en aumentar están los períodos de sequía, mientras que disminuiría la disponibilidad del agua, también en el Mediterráneo. La agricultura sería un duro golpe.

En la mitad de las áreas del mundo donde se cultiva la tierra, los rendimientos de trigo, arroz, maíz y la soja cayeron, cada vez más pronunciado cuanto aumenta la fiebre del Planeta. Las peores consecuencias caerían en las regiones tropicales como África Occidental, el sudeste de Asia y en la América del Sur. Con temperaturas de +2 grados, “virtualmente todos los arrecifes de coral tropicales, que protegen las costas, arriesgan un fuerte degrado.” Y de está protección, las localidades costeras necesitan, ya que con un grado y medio más, el nivel del mar se alzará de 40 centímetros, y con dos grados aumentará de medio metro. Esos 10 centímetros, en algunas partes del mundo, pueden marcar la diferencia entre el permanecer en su propia casa o tener que abandonarla porque está sumergida. Y por esto los Estados insulares del Pacífico y del Caribe son los primeros en luchar en París para establecer el umbral a 1,5 grados, una meta compartida también por parte de Italia y confirmada por el Ministro de Medio Ambiente, Gian Luca Galletti.

En hacer el panorama aún más preocupante  los resultados de un estudio publicado en la revista Science, el pasado mes de mayo. Si el aumento de las temperaturas continúa al ritmo actual, explica la investigación, una de cada seis de las especies de animales y plantas (el 16%) podría extinguirse para el 2100. Las zonas del planeta con mayor riesgo son aquellas en las cuales al momento la biodiversidad es mayor: América del Sur, Australia y Nueva Zelanda. En general, informó el periódico científico, si las emisiones de gases de efecto invernadero no están controladas y reducidas se obtendrán un surplus de 4,3 grados en comparación con la edad pre industrial (es decir, de finales del 800). Y cuánta belleza nos ha hecho amar a este maravilloso planeta que corre el riesgo de desaparecer para siempre.

Traducción a cargo de Adriana Montiel

Avviso: le pubblicità che appaiono in pagina sono gestite automaticamente da Google. Pur avendo messo tutti i filtri necessari, potrebbe capitare di trovare qualche banner che desta perplessità. Nel caso, anche se non dipende dalla nostra volontà, ce ne scusiamo con i lettori.

No hay comentarios