Si ustedes fueran el juez …

    117

    Una sección divertida de la “Semana de enigmas” se llama “si ustedes fueran el juez”: presenta, desde hace años, problemas legales aparentemente simples y solucionables, puestas a los lectores y basadas en hechos realmente examinados por el Tribunal, explicados de manera sucinta y al mismo tiempo de manera exhaustiva en la famosa página 46, última página de esa revista simpatica.

    Tratemos de mutar las reglas y hacer una pregunta que realmente, a partir de mañana, se podría poner. Si fueran el juez y uno de los litigantes que juzgan comienza, con el nuevo sistema previsto, haciéndoles un juicio asumiendo que se han equivocado de tomar una decisión, ¿se sentirían más tranquilos al juzgar o dudarían de sus capacidades para tomar decisiones imparciales? ¿sentirían deber abstenerse de seguir su tarea de juzgar o ignorarían por completo lo que les está sucediendo con razón del comportamiento de las personas bajo sus juicios?

    Tratemos de cambiar las reglas de la partida e imaginemos de enfrentar lo que llamaremos “si ustedes fueran parte de un proceso civil”. El juez que evaluará sus razones y sus errores ha sido citado, poniendo en un proceso al Estado, en juicio de sus contrapartes en los procesos judiciales, es decir, la persona que les ha hecho, o en frente del cual se está demandando. ¿Les gustaría que ese juez se quede hasta el final para juzgar sus comportamientos o preferirían del todo ser evaluados, reiniciando el examen de todos los hechos, de un diferente magistrado? Y esto los empujaría o no a encontrar una solución que tal vez nunca hubieran querido?

    El juego podría continuar con “si fueran parte civil en un proceso penal” en el que el acusado, tal vez, se haya visto someter a una restricción de la libertad personal en el curso de un procedimiento sobre su peligro, demanda, citando al Estado, al ministerio publico y a todo el colegio juzgante. ¿Cómo serían sus comportamientos? Es claro que la solución no la encontrarian en la página 46.

    Pero el problema lo podrían encontrar mañana en sus audiencias, en una audiencia que hoy ni siquiera hipotizan que vaya a existir, porque nadie hipotiza un proceso en el que se es parte. La respuesta más fácil sería que la nueva ley de responsabilidad civil prohíbe de demandar al magistrado para reclamar daños y perjuicios resultantes del comportamiento y las decisiones en el procedimiento antes de que el juicio iniciado delante a estos se haya concluido. Pero esta prohibición, que se resume en el término tecnico de la declaración de la inadmisibilidad de la demanda, debe ser declarado por otro juez después del inicio del procedimiento por responsabilidad civil presentado por la parte que se queja de la conducta del primer juez, aquel que fue designado inicialmente como aquel que evaluaría los aciertos y los errores de las dos partes privadas.

    Anteriormente un filtro que evaluaba la inadmisibilidad de las solicitudes totalmente infundadas en el mérito o, como en nuestros ejemplos, en la forma y en los tiempos, estaba previsto. Hoy en día, el Legislador lo ha quitado. Y todos pueden iniciar una demanda por la conducta del juez,  hacer intervenir al Estado en el tribunal, dar a conocer al juez que en el futuro y por medio de un mecanismo de ley, se atacará sus bienes personales, tentar de comprimir la serenidad del juicio, empujarlo a alejarse del proceso con aquellos mecanismos que, siempre técnicamente, son llamados abstención y recusación.

    Pero “si ustedes fueran ciudadanos honestos” ¿de todo esto que pensarían?

    Paolo Auriemma

    Fiscal en la Procuraduría de la República de Roma

    Ex miembro del Consejo Superior de la Magistratura

    Traducción a cargo de Renato Dávila

    Avviso: le pubblicità che appaiono in pagina sono gestite automaticamente da Google. Pur avendo messo tutti i filtri necessari, potrebbe capitare di trovare qualche banner che desta perplessità. Nel caso, anche se non dipende dalla nostra volontà, ce ne scusiamo con i lettori.

    No hay comentarios